Página principal



Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del

Descargar 5.63 Mb.

Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del





Descargar 5.63 Mb.
Página60/181
Fecha de conversión05.08.2018
Tamaño5.63 Mb.
1   ...   56   57   58   59   60   61   62   63   ...   181
Caballo de Troya

J. J. Benítez

118

vitales de Jesús de Nazaret. Y como, naturalmente, tampoco era posible la implantación de

cables o dispositivos electrónicos en el cuerpo del Maestro de Galilea que nos permitieran un

control de sus funciones orgánicas, ritmos arterial, cardíaco, etc., Caballo de Troya diseñó y

fabricó un complejo sistema, minuciosamente camuflado en lo que llamábamos la «vara de

Moisés».

Este ingenio -que iré detallando de una forma progresiva- consistía en un simple cayado de

madera de pinsapo de 1,80 metros de longitud por tres centímetros de diámetro, con el

correspondiente remate superior, en forma de arco1. Para un observador cualquiera, ajeno a

nuestras intenciones, no debería presentar mayor interés que el de cualquier vara común y

corriente, como las utilizadas habitualmente por los caminantes y peregrinos.

En su interior, sin embargo, había sido dispuesto un delicadísimo equipo. A 1,60 metros

rotando siempre desde la base del bastón-, se hallaban cuatro «canales» de filmación

simultánea, con los objetivos distribuidos en «cruz», de forma que pudiera rodarse a un mismo

tiempo cuanto sucedía en los 360 grados de nuestro entorno. Las cuatro «bocas» de filmación -

de 15 milímetros de diámetro cada una- habían sido disimuladas mediante un «anillo» de tres

centímetros de anchura, formado por un cristal semirreflectante, de forma que sólo permitía la

visión de dentro hacia afuera. Esta especie de abrazadera, primorosamente trabajada por

nuestros técnicos, de forma que aparentase una sencilla banda de pintura negra sobre la blanca

madera, había sido reforzada y adornada con dos hileras de clavos de cobre que la sujetaban

firmemente. Estos clavos, de ancha cabeza, habían sido trabajados, de acuerdo con las

antiquísimas técnicas de la industria metalúrgica descubiertas por Nelson Glueck en el valle de

la Arabá, al sur del mar Muerto, y en Esyón-Guéber, el legendario puerto marítimo de Salomón

en el mar Rojo. En evitación de hipotéticos problemas, los hombres de Curtiss habían seguido al

pie de la letra las normas de la Misná o tradición oral judaica que, en su Orden Sexto -dedicado

a las prescripciones sobre purezas e impurezas- específica que un bastón puede ser susceptible

de impureza «si ha sido adornado con tres hileras de clavos». Uno de estos clavos, de un color

verdoso más intenso que el resto, y ligeramente separado de la superficie del cayado, podía ser

pulsado manualmente, iniciándose así -de manera automática- la filmación simultánea. Bastaba

una nueva presión para que el «clavo» volviera a su posición inicial, interrumpiéndose la

grabación.

También con ocasión del «gran viaje», Caballo de Troya prescindió de los objetivos

comúnmente utilizados en las cámaras de filmación, ajustando en las «bocas» de cine un

sistema revolucionario que, estoy seguro, algún día se impondrá en la actual técnica

lotográfíca. Dada la extrema miniaturización de los sistemas, resultaba muy difícil el cambio de

objetivos en las cámaras, que hubiera permitido la toma de diferentes planos. Mediante una

técnica sumamente compleja, las lentes de vidrio fueron reemplazadas por lo que podríamos

denominar «lentes gaseosas», susceptibles de transformarse (sin necesidad de cambio de

objetivos) en grandes angulares, teleobjetivos, lentes de aproximación, etc.2.

1 El remate del cayado O «vara de Moisés» -en forma de asa curvada- había sido estudiado meticulosamente por el

proyecto Caballo de Troya, en base a una de mis misiones, en la que tenía que desempeñar el papel de «augur» o

«adivino». Estos «astrólogos» se distinguían precisamente por su lituus: una pequeña. vara con la parte superior

«enroscada» o doblada, en forma de asa curvada o menguada espiral, tal y como habíamos observado en un famoso

bajorrelieve existente en el museo de Florencia, en Italia.

El hecho de haber elegido precisamente la madera de pinsapo para la fabricación de la «vara de Moisés» tuvo una

justificación puramente sentimental: de esta madera -reza la leyenda- se construyó precisamente el «caballo de Troya»

que el ejército heleno situó frente a las puertas de Troya. (N. del m.)

2 Aunque intentaré no extenderme en la legión de factores técnicos que formaban el novísimo sistema de las

«lentes gaseosas», sí quiero ofrecer algunas de sus características más generales, consciente de que quizá pueda servir

de «pista» a los investigadores y profesionales del mundo de la fotografía ya que, como temo, este magnífico

procedimiento no será dado a conocer al mundo de forma inmediata. La clave o fundamento se encuentra en el

fenómeno de refracción de la luz. Todo el mundo sabe que, cuando un rayo de luz pasa de un medio transparente a

otro de distinta naturaleza o densidad sufre un cambio de dirección. Toda la teoría óptica geométrica tiende al análisis

de estos cambios en el caso de «dióptricos» y lentes o distintos tipos de superficies reflectantes o espejos. En otras

palabras: los técnicos consiguen integrar la imagen visual de un objeto luminoso cualquiera, refractando los rayos de

luz por medio de un objeto de perfil estudiado cuidadosamente y composición química definida, al que llaman «lente»,

aunque de estructura rígida. Sin embargo, el fenómeno de refracción se provoca también en un medio elástico, como

es el caso de un gas. Las «lentes gaseosas» parten, en suma, de este principio, que recuerda en parte al mecanismo

fisiológico del ojo, en el que la «lente» -el cristalino- no es rígida, sino elástica. Pues bien, nuestras cámaras

sustituyeron estos medios -rígido (vidrio) o semielástico (gelatina)- por un medio gaseoso de refringencia variable.

Caballo de Troya

J. J. Benítez

119

Como digo, este dispositivo de lentes gaseosas iba a resultar de suma utilidad. A lo largo de

los intensos y dramáticos jueves y viernes, el cambio instantáneo de un gran angular a

teleobjetivo, por ejemplo, me permitiría filmar detalles de extrema importancia, especialmente

durante las horas que duró la crucifixión. Aunque prefiero referirme a ello más adelante, el

proceso de filmación se hallaba íntimamente ligado a otro sistema de «exploración» médica: la

emisión infrarroja, igualmente dispuesta en la «vara de Moisés», aunque en un mecanismo

alojado en la zona superior del cayado, a 1,70 metros de la base.

Tanto el equipo de filmación como el de infrarrojos, así como otro de ultrasonidos, eran

sostenidos por el ya mencionado microcomputador nuclear, estratégicamente encerrado en la

base de la vara. Su complejidad era tal que, además de las funciones de control automático de

la filmación, acumulación de película (capaz para 150 horas de filmación), regulación de las

emisiones, recepción y proceso de las ondas ultrasónicas y radiación infrarroja,

«traduciéndolas» a imágenes y sonidos, alimentador de los generadores de ultrafrecuencia,

etc., su memoria de titanio1 le capacitaba incluso para controlar en cada instante hasta los

movimientos de turbulencia en cada uno de los puntos de las cuatro cámaras gaseosas de cine,

corrigiéndolos y consiguiendo una perfecta estabilidad óptica.

Comentemos otro ejemplo: en un recipiente lleno de aire, calentado por su parte inferior y refrigerado por la superior,

las capas inferiores serán menos densas que las superiores. En este caso, y debido a la dilatación térmica del gas, un

rayo de luz sufrirá sucesivas refracciones, curvándose hacia arriba. Si invertimos el proceso, el rayo se curvará hacia

abajo. Caballo de Troya, en base a estos principios, consiguió un control de temperaturas muy exacto en los diversos

puntos de una masa sólida, líquida, gaseosa o de transición. Ello se logró emitiendo dos haces de ondas ultracortas,

que vaciaron el gradiente de temperatura en un punto concreto «P» de una masa de gas; es decir, se obtuvo el

calentamiento de un pequeño entorno de gas en esa zona. Por este procedimiento se pudo caldear, por ejemplo, la

totalidad de un recipiente, dejando en el interior una masa de gas frío que adopta una forma lenticular y que, a su vez,

puede ser alterada, lográndose un cambio en su espesor y forma óptica. La luz que atraviesa esa masa previamente

«trabajada» de gas frío seguirá direcciones definidas, de acuerdo con las leyes ópticas universales. Esta fue la clave

para sustituir definitivamente las lentes tradicionales de vidrio por las de naturaleza gaseosa. Estas lentes

revolucionarias son creadas en el interior de un cilindro transparente de paredes muy delgadas, lleno de gas nitrógeno.

Una serie de radiadores de ultrafrecuencia (en número de 1200), distribuidos periférica-mente, calientan a voluntad y a

distintas temperaturas los diversos puntos de la masa gaseosa, consiguiéndose así desde un simple menisco lenticular

de luminosidad f:32 hasta un complejo sistema equivalente, por ejemplo, a un teleobjetivo o un gran angular de 180

grados. Estas «cámaras» no disponen de diafragma, puesto que la luminosidad de la «óptica» varía a voluntad. El film,

de selenio, cargado electrostáticamente, fija en él una imagen eléctrica que sustituye a la imagen química. Esta película

está formada por cinco láminas superpuestas transparentes, cuya sensitometría está calculada para fijar otras tantas

imágenes de distintas longitudes de onda. Además de una segunda cámara de gas xenón para un nuevo y complicado

tratamiento óptico de las imágenes (creando instantáneamente una especie de prisma de reflexión), nuestras cámaras

de lentes gaseosas son alimentadas por un minúsculo computador nuclear, que constituye el «cerebro» del aparato.

Este microordenador, provisto también de memoria de titanio, rige el funcionamiento de todas sus partes, programando

los diversos tipos de sistemas ópticos en el cilindro de gas y teniendo en cuenta todos los factores físicos que

intervienen: intensidad y brillo de la imagen, distancias focales, distancia del objeto para su correspondiente enfoque,

profundidad del campo, filtraje cromático, ángulo del campo visual, etc. (N. del m.)


1   ...   56   57   58   59   60   61   62   63   ...   181

Similar:

Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconCuestionario para la evaluacion de cursos de formacióN
Señala cuáles han sido los motivos que te han llevado a participar en esta actividad de formación
Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconDesarrollo e Implantación de un Sistema appcc en una Industria de fabricación de mermelada de fresa docx
A mi familia y amigos por la paciencia que han tenido y el apoyo que siempre me han
Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconPruebas de hipótesis de una poblacion
...
Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconSistema evaluacion de desempeñO
Durante los últimos años de Gestión Pública, los temas relacionados con el proceso de Modernización del Estado han sido ampliamente...
Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconPliego de condiciones definitivos
Los pliegos de condiciones del presente proceso de Selección Abreviada han sido elaborados
Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconNomenclatura química
En la naturaleza encontramos multitud de tipos de materia diferente. El objetivo de los químicos ha sido siempre el de poder clasificarlos,...
Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconDe intereses, multas y recargos
Legal, apoderado especial o general del contribuyente con ruc nº., solicito que los valores que han sido reconocidos a mi favor por...
Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconSeguridad social
Los menores de 18 años, o mayores con discapacidad igual o superior al 65 %, y hayan sido abandonados por sus padres, siempre que...
Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconUniversidad regional autonóma de los andes “uniandes”
A mis padres, esposo e hijo quienes han sido el cimiento primordial para la
Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconRestrictedcode
Se han hecho esfuerzos sustanciales por reestructurar el sector de la electricidad. La liberalización del sector de los servicios...


Descargar 5.63 Mb.