Página principal



Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del

Descargar 5.63 Mb.

Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del





Descargar 5.63 Mb.
Página62/181
Fecha de conversión05.08.2018
Tamaño5.63 Mb.
1   ...   58   59   60   61   62   63   64   65   ...   181
Caballo de Troya

J. J. Benítez

122

-No olvides la gracia que recibiste del reino. No permitas que nadie te estafe en tu

recompensa eterna. Así como has resistido tus inclinaciones de la naturaleza mortal, desea

permanecer resuelto.

En cuanto a Tomás, su despedida fue así:

-No importa lo difícil que pueda ser: ahora debes caminar sobre la fe y no sobre la vista. No

dudes que yo puedo terminar el trabajo que he comenzado.

Aquellas palabras a Tomás -el gran escéptico- fueron especialmente proféticas.

-No permitáis que lo que no podéis comprender os aplaste -les dijo a los gemelos-. Sed fieles

a los afectos de vuestros corazones y no pongáis vuestra fe en grandes hombres o en la actitud

cambiante de la gente. Permaneced entre vuestros hermanos.

Después, llegando frente a Simón Zelotes -el discípulo más politizado-, prosiguió:

-Simón, puede que te aplaste el desconcierto, pero tu espíritu se levantará sobre todos los

que vayan contra ti. Lo que no has sabido aprender de mí, mi espíritu te lo enseñará. Busca las

verdaderas realidades del espíritu y deja de sentirte atraído por las sombras irreales y

materiales.

El penúltimo apóstol era el joven Juan. El Maestro tomó sus manos entre las suyas,

diciéndole:

-Sé suave. Ama incluso a tus enemigos. Sé tolerante. Y recuerda que yo he creído en ti...

Juan, con los ojos humedecidos, retuvo las manos de Jesús, al tiempo que exclamaba con un

hilo de voz:

-Pero, Señor, ¿es que te marchas?

A juzgar por las expresiones de sus rostros, estoy seguro que todos se habían formulado

aquella misma pregunta. Sin embargo, sus ánimos estaban tan maltrechos y confusos que

ninguno, excepto el sincero y valiente Juan, se atrevió a expresarla en voz alta.

Por último, el Maestro se aproximó al larguirucho Judas Iscariote. Desde el primer momento,

la compleja y atormentada personalidad de aquel hombre me habían atraído de forma especial.

En la medida de mis posibilidades, procuré no perderle de vista. Y puedo adelantar ya que las

motivaciones que le empujaron a traicionar a Jesús no fueron -como se insinúa en los

Evangelios- las del dinero. Para un hombre como él, la consideración de los demás y la

vanagloria personal estaban muy por encima de la avaricia...

-Judas -le dijo el Galileo-, te he amado y he rezado para que ames a tus hermanos. No te

sientas cansado de hacer el bien. Te aviso para que tengas cuidado con los resbaladizos

caminos de la adulación y con los dardos venenosos del ridículo.

Jesús, evidentemente, conocía muy bien el carácter del traidor.

Cuando hubo terminado de despedirse, el Maestro, con una cierta sombra de tristeza en su

rostro, tomó a Lázaro por el brazo y se alejó del grupo, adentrándose en el jardín. Sólo después

de su muerte, cuando faltaban escasas horas para mi regreso al módulo, Marta me confesaría

cuál había sido el tema de aquella conversación privada entre Jesús de Nazaret y su hermano.

Jesús recobró con presteza su habitual buen humor. Y después de ordenar a los discípulos

que dispusieran aquella misma mañana el campamento en el Olivete, rogó a Pedro, Andrés,

Juan y Santiago que se adelantaran con él a Jerusalén.

Mi elección no ofrecía duda y en compañía de un reducido grupo de discípulos seguí los

pasos de aquellos cinco hombres.

Como era ya costumbre, el Nazareno, con una envidiable forma física, cubrió la empinada

vertiente oriental del Monte de los Olivos en poco más de media hora. Cuando, al fin,

alcanzamos la cima, Jesús y los apóstoles -lejos de detenerse a descansar- se alejaban ya,

colina abajo, en dirección al torrente seco del Cedrón.

Pero, contra lo que imaginaba, el Maestro no parecía tener excesiva prisa por entrar en la

ciudad santa. Y se detuvo en la citada falda occidental del Olivete, en una explanada en la que

se apretaban decenas de tiendas, la mayoría ocupadas por peregrinos procedentes de Galilea,

así como por comerciantes de lanas y vendedores de animales para los sacrificios rituales.

Por lo que pude comprobar, algunas de aquellas familias conocían de antiguo al Galileo y le

rogaron que se sentara junto a ellos.

El Maestro aceptó con gusto, acariciando a los niños y mostrándose encantado cuando una de

las hebreas le presentó un cuenco de barro con leche de cabra recién ordeñada, según dijo. Al

instante, otra mujer colocaba sobre la estera de paja sobre la que había tomado asiento el rabí

Caballo de Troya

J. J. Benítez

123

una bandeja de madera con un puñado de dátiles y una especie de torta de color blancoamarillento

y que, según uno de mis acompañantes, era conocida por el nombre de «pan de

higos»1.

Sonriente, el Nazareno apartó con su mano izquierda las numerosas moscas que trataban de

posarse en la leche y, tomando el recipiente con ambas manos, se lo llevó a la boca, bebiendo

lenta y placenteramente. Poco después, tras despedirse de sus anfitriones, realizó otras dos

visitas.

Hacia la hora tercia (las nueve de la mañana), el grupo prosiguió su camino hacia Jerusalén.

Fue entonces cuando Pedro y Santiago, que llevaban varios días enzarzados en una polémica

sobre las enseñanzas de su Maestro en relación con el perdón de los pecados, decidieron salir

de dudas. Y Pedro tomó la palabra:

-Maestro, Santiago y yo no estamos de acuerdo respecto a tus enseñanzas sobre la

redención del pecado. Santiago afirma que tú enseñas que el Padre nos perdona, incluso, antes

de que se lo pidamos. Yo mantengo que el arrepentimiento y la confesión deben ir por delante

del perdón. ¿Quién de los dos está en lo cierto?

Algo sorprendido por la pregunta, Jesús se detuvo frente a la muralla oriental del templo y,

mirando intensamente a los cuatro, respondió:

-Hermanos míos, erráis en vuestras opiniones porque no comprendéis la naturaleza de las

íntimas y amantes relaciones entre la criatura y el Creador, entre los hombres y Dios. No

alcanzáis a conocer la simpatía comprensiva que los padres sabios tienen para con sus hijos

inmaduros y a veces equivocados.

»Es verdaderamente dudoso que un padre inteligente y amante se ponga alguna vez a

perdonar a un hijo normal. Relaciones de comprensión, asociadas con el amor impiden,

efectivamente, esas desavenencias que más tarde necesitan el reajuste y arrepentimiento por

el hijo, con perdón por parte del padre.

»Yo os digo que una parte de cada padre vive en el hijo. Y el padre disfruta de prioridad y

superioridad de comprensión en todos los asuntos relacionados con su hijo. El padre puede ver

la inmadurez del hijo por medio de su propia madurez: la experiencia más madura del viejo.

»Pues bien, con los hijos pequeños, el Padre celestial posee una infinita y divina simpatía y

comprensión amorosa. El perdón divino, por tanto, es inevitable. Es inherente e inalienable a la

infinita comprensión de Dios y a su perfecto conocimiento de todo lo concerniente a los juicios

erróneos y elecciones equivocadas del hijo. La divina justicia es tan eternamente justa que

incluye, inevitablemente, el perdón comprensivo.

»Cuando un hombre sabio entiende los impulsos internos de sus semejantes, los amará. Y

cuando ames a tu hermano, ya le habrás perdonado. Esta capacidad para comprender la

naturaleza del hombre y de perdonar sus aparentes equivocaciones es divina. En verdad, en

verdad os digo que si sois padres sabios, ésta deberá ser la forma en que améis y comprendáis

a vuestros hijos; incluso les perdonaréis cuando una falta de comprensión momentánea os haya

separado.

»El hijo, siendo inmaduro y falto de plena comprensión sobre la profunda relación padre-hijo,

sentirá frecuentemente una sensación de separación respecto a su padre. Pero el verdadero

padre nunca estará consciente de esta separación.

»EI pecado es la experiencia de la conciencia de la criatura; no es parte de la conciencia de

Dios.

»Vuestra falta de capacidad y de deseo de perdonar a vuestros semejantes es la medida de

vuestra inmadurez y la razón de los fracasos a la hora de alcanzar el amor.

»Mantenéis rencores y alimentáis venganzas en proporción directa a vuestra ignorancia

sobre la naturaleza interna y los verdaderos deseos de vuestros hijos y prójimo. El amor es el

resultado de la divina e interna necesidad de la vida. Se funda en la comprensión, se nutre en

el servicio generoso y se perfecciona en la sabiduría.


1   ...   58   59   60   61   62   63   64   65   ...   181

Similar:

Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconCuestionario para la evaluacion de cursos de formacióN
Señala cuáles han sido los motivos que te han llevado a participar en esta actividad de formación
Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconDesarrollo e Implantación de un Sistema appcc en una Industria de fabricación de mermelada de fresa docx
A mi familia y amigos por la paciencia que han tenido y el apoyo que siempre me han
Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconSistema evaluacion de desempeñO
Durante los últimos años de Gestión Pública, los temas relacionados con el proceso de Modernización del Estado han sido ampliamente...
Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconPliego de condiciones definitivos
Los pliegos de condiciones del presente proceso de Selección Abreviada han sido elaborados
Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconNomenclatura química
En la naturaleza encontramos multitud de tipos de materia diferente. El objetivo de los químicos ha sido siempre el de poder clasificarlos,...
Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconSeguridad social
Los menores de 18 años, o mayores con discapacidad igual o superior al 65 %, y hayan sido abandonados por sus padres, siempre que...
Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconUniversidad regional autonóma de los andes “uniandes”
A mis padres, esposo e hijo quienes han sido el cimiento primordial para la
Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconMiércoles 15 de julio de 2009
Los datos personales recogidos han sido incorporados y tratados en el fichero “Sistema Integral de Gestión y Seguimiento Admi
Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconRestrictedcode
Se han hecho esfuerzos sustanciales por reestructurar el sector de la electricidad. La liberalización del sector de los servicios...
Su especialidad siempre han sido los ovnis y la secuela de hipótesis que desencadenan en la imaginación del iconInformación importante que los electores deben conocer
En los Boletines Oficiales del País Vasco y de Galicia de fecha 2 de agosto de 2016, han sido publicadas las convocatorias de elecciones...


Descargar 5.63 Mb.