Página principal



Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas

Descargar 2.15 Mb.

Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas





Descargar 2.15 Mb.
Página12/22
Fecha de conversión05.08.2018
Tamaño2.15 Mb.
1   ...   8   9   10   11   12   13   14   15   ...   22
Capitulo IX

Comienza la conspiración










  • Hernani ¿dónde diablos estás? –preguntó José Lois Malkún con cierto nerviosismo.

  • Estoy en la Clínica Corazones Unidos, visitando a una tía enferma. ¿Qué te pasa, se te apareció el demonio? –preguntó un poco en broma el ingeniero Hernani Salazar, Secretario de Estado encargado de la Oficina Supervisora de Obras del Estado.

  • No, pero se le puede aparecer al país en poco tiempo si no me ayudas. Tengo que verte con urgencia. Necesito que me acompañes a La Romana, donde Ramoncito –le pidió el Secretario de Estado de Finanzas a su colega.

  • Coño, ¿pero qué pasa, tienes algún problema económico? –preguntó un poco intrigado el ingeniero Salazar a su amigo. Para hacer una llamada de urgencia, domingo 29 de septiembre en horas de la mañana, para hablar con el presidente de uno de los bancos más importante del país, y además, ir a su villa en Casa de Campo a molestarlo, tenía que ser algo de mucha urgencia.

  • Es un problema grave, pero no te lo puedo decir por teléfono. Espérame ahí en Corazones Unidos, que yo te recojo en cinco minutos y te explico de qué se trata –le pidió el ministro de finanzas al de obras del Estado.

  • Ok, hermano, te espero. Pero por favor, cógelo con calma, porque te voy a tener que dejar aquí internado en esta clínica, con la alta presión que te siento al hablar.

  • Voy en seguida –se despidió Malkún.

Como había prometido, en menos de diez minutos su jepeta perfiló desde el Este viniendo por la calle Fantino Falco, hasta llegar a la entrada principal del centro médico, donde le esperaba Salazar.

  • Tenemos un gran problema –le dice de entrada sin muchos saludos.

  • ¿Qué pasa Lois? ¿De qué se trata? –ahora empezó a preocuparse Salazar.

  • Tú sabes que el Presidente no está aquí, pero tampoco Frank Guerrero, Gobernador del Banco Central. Resulta que ahora hay un tremendo problema entre el Banco Popular y Baninter y debemos irnos a La Romana para detener a Ramoncito que tiene unos planes macabros que nos podrían hacer colapsar todo el sistema de pagos en la República Dominicana. Para mi desgracia, no está nadie aquí y yo tengo que enfrentar el problema y nunca en mi vida he hablado con Ramón Báez Figueroa, no es mi amigo, no tengo confianza con él –le confiesa Lois Malkún.

  • Bueno, yo tengo buenas relaciones con Ramoncito, cuéntame de qué se trata y lo llamo –se ofreció Hernani.

  • Tú estás loco. Esto no es una cosa que se pueda resolver por teléfono. Mira, Ramoncito cree que todos los retiros que se están haciendo en su banco son el producto de una campaña de difamación del Banco Popular y que hay una conspiración entre Pepe Goico, por el asunto de la tarjeta de crédito del presidente y Alejandro Grullón, para joderlo – Malkún lucía muy contrariado, pero continuó: –como una repuesta y para no joderse sólo, Báez ha preparado una campaña con todos los medios de comunicación que tiene a su alcance, para destruir al Banco Popular. Pero tú sabes que una vaina de esa naturaleza provocará una corrida bancaria de grandes proporciones y se va a fastidiar todo el sistema de pagos –explicó el Ministro de Finanzas.

  • Coño, pero en qué maldito lío se está metiendo Ramoncito. ¿Tú no has podido localizar al presidente para que lo llame a él y lo detenga? –preguntó Hernani.

  • No, no he podido hacer contacto. Hoy es domingo, y cuando viene a ver están viajando y no podemos permitir que mañana salga esa primera página en el Listín Diario, donde presenta a los ahorrantes del Banco Popular con pancartas, reclamando su dinero.

El periódico Listín Diario era el más viejo. Para muchos sectores también era el más creíble, tenía una gran incidencia en la población, sobre todo en los sectores más tradicionales y en la oligarquía dominicana. Para los que no dominaban los intríngulis de los intereses bancarios y financieros, y los chismes que se mueven por lo bajo, una noticia de primera plana del Listín Diario tendría visos de verdad, por más insólita que pareciera. Si el Listín decía que el Banco Popular estaba en quiebra y que había multitudes frente a sus oficinas buscando su dinero, los viejitos que tenían sus recursos allí guardados saldrían en estampida hacia cualquier sucursal del banco a buscar su dinero. Era una acción agresiva y peligrosísima la que encaminaba el joven banquero y nadie podía predecir las consecuencias.

  • Yo te acompaño. Él es mi amigo, vamos para allá de inmediato.

Por una extraña coincidencia, que Báez Figueroa no quería aceptar como tal, desde que puso la querella contra el coronel Pedro Julio de Jesús Goico Guerrero, a mediados del mes de septiembre y del altercado que habían tenido con Díaz Morfa en la casa del Presidente, se habían producido una serie de retiros de los recursos de los ahorrantes y de certificados de depósitos, que ya eran preocupantes. Para el mes de septiembre tuvo que solicitar RD$500 millones en línea de redescuento al Banco Central, pero para el mes de noviembre las cosas iban de mal en peor. Aunque recibía la ayuda necesaria de las autoridades monetarias, sentía que las cosas se iban agudizando y no veía cómo detener la hemorragia de retiros que estaba afectando al Baninter. Una investigación profunda logró detectar la participación del Banco Popular en la campaña de descrédito y lo vio como algo muy desleal, que un banco del sistema se ensañara contra otro. Era la máxima expresión de la mezquindad y de la bajeza en la competencia.

Como no estaba dispuesto a quedarse con los brazos cruzados, mientras esto ocurría, con su equipo ejecutivo, Ramoncito diseñó un ataque de defensa. Como propietario que era del Listín Diario, empezaría ese lunes una contra campaña, publicando en primera plana del periódico, bien destacado, con titulares inmensos, las “filas de ciudadanos” que estarían “buscando sus recursos” en las diferentes sucursales del Banco Popular, con el agravante, que muchos de ellos estarían “diciendo” a los “periodistas” que no les querían devolver sus ahorros en ese banco porque estaba “quebrado”. El eficiente equipo de Ramón Báez había preparado a grupos de ciudadanos que se presentarían el lunes temprano con pancartas en las manos reclamando la devolución de sus ahorros, porque no se los querían pagar. La estrategia era mortal. No tenía límites. El alud era predecible, pero la corrida generalizada también. Si el principal banco del país no tiene con qué pagar a sus depositantes, ¿qué pasaría con el resto de la banca, que era menos solvente?

Había que hacer algo y la casi totalidad de los funcionarios del área monetaria y financiera estaban fuera del país, junto con el Presidente de la República. La situación era sumamente peligrosa, porque sólo disponían de varias horas para intervenir. Un periódico, los domingos, cierra su tirada muy temprano, y “después del palo dado, ni Dios lo quita”. Ese periódico no podía salir a circular, aunque hubiera que usar la fuerza para impedirlo. Pensaba Malkún.

La llegada a Casa de Campo tomó poco más de hora y media. Bordeaba el mediodía cuando atravesaron el portón principal del privilegiado centro turístico. Había que cruzar todo el resort para llegar hasta la marina y desde ahí trasladarse a la Villa del Faro que era donde estaba Ramoncito Báez. El banquero los esperaba en pantalones cortos, mocasines sin medias y un poloshirt de fina marca. Su amplia sonrisa ocultaba la trama que tenía preparada. Recibió a los dos ministros en una descomunal sala con más de seis ambientes diferentes que daban distinción y elegancia al recinto. Pero sobre todo, era una casa cara, muy cara.

  • Bienvenidos señores. Don Lois, un placer tenerle en mi casa. Hernani ¿cómo estás? –la afabilidad era notable. Como si no supiera nada. El banquero estaba acompañado de su padre don Ramón Báez Romano.

  • Gracias por recibirnos y perdonen que le interrumpamos su descanso de domingo, pero hay un tema que nos tiene muy preocupados, y queremos tratarlo con ustedes con madurez y mesura –introdujo Lois Malkún.

  • Dígame de qué se trata... si podemos ayudar con mucho gusto –se ofreció Báez.

  • Mira Ramoncito, Lois tiene informaciones de que ustedes van a iniciar mañana en el Listín Diario una campaña contra el Banco Popular y estamos preocupados, porque tú sabes que una corrida en ese banco va a afectarlos a todos ustedes que están en el sector financiero. No es verdad que la gente va a ir sólo para el Popular, cogerá también para Baninter y para todos los bancos. Ese sería un gran problema para el país y más en estos momentos en que el presidente no está aquí, está fuera –Hernani hablaba con ánimo conciliador, pero con mucha firmeza.

  • Es muy bueno ver ahora la preocupación de las autoridades por una posible campaña de rumores, sin embargo Baninter está siendo víctima de una conspiración en la que están unidos personajes del gobierno con el Banco Popular, para destruirnos sin piedad. Yo no he visto la preocupación de las autoridades por toda esta conspiración contra nosotros. ¿Ahora, porque es contra el Popular, es que las autoridades salen corriendo a protegerlo? –se quejó el banquero.

  • No se trata del Popular o Baninter. Yo soy Ministro de Finanzas, no tengo intervención directa en los problemas bancarios, porque eso lo dirige el Banco Central y la Junta Monetaria, pero soy la única autoridad que está en el país en este momento y necesito que lleguemos a un acuerdo.

  • El Banco Central está actuando como una oficina del Banco Popular. Su incumbente es un empleado de Alejandro. No es verdad que ellos van a hacer nada para ayudar a nuestro banco –siguió protestando Ramoncito.

  • Pero tú sabes que se te están dando los redescuentos que has solicitado –reclamó Hernani.

  • Sí, pero a qué costo y con cuántos peros. Estamos en una situación difícil por la campaña de conspiración. ¿Por qué no paran esa campaña de nuestra competencia? Eso es lo que debe hacer el Banco Central y la Junta Monetaria –dijo el presidente de Baninter.

  • Bueno señor Báez, todo eso son cosas que podemos discutir con tranquilidad. Yo le prometo que cuando el presidente regrese le trataré el tema y buscaremos la forma de satisfacer sus demandas y ver cómo podemos ayudarlo. Pero ahora necesitamos que usted nos ayude a nosotros. No podemos iniciar una guerra financiera y bancaria en este momento, porque el Popular también tiene medios de comunicación de su propiedad y se iniciará una lucha desenfrenada que va a provocar una corrida de grandes proporciones y nadie quedará en pie. Usted tendrá la satisfacción de que quebró a su competencia, pero perderá su banco también. Hay que ser racional. Necesitamos cordura en este momento –Lois hablaba más como sacerdote que como ministro.

  • Mira Ramoncito, tú sabes el aprecio que te tiene el Presidente, igual que a tu padre aquí presente. El les tiene un gran cariño y es sincero. Cuando él venga yo te prometo que podemos reunirnos con Hipólito y tendrás lo que pidas. No hay problemas –Hernani quería apaciguar los ánimos.

  • Yo lo que quiero es que en el Banco Central haya una persona sensata, honesta, no un cuadro al servicio de Alejandro Grullón y además que esté contribuyendo con la campaña de difamación. Todos los datos que el Banco Popular pone a circular en la calle se los da Frank Guerrero sobre la situación de Baninter y eso es una falta de ética.

La molestia de los Báez estafa fundada en una serie de evidencias que estaban recibiendo de las cadenas de difamación que estaba conformando el Banco Popular para destruir la imagen de la competencia. Esas mismas informaciones, suministradas por la fuente de inteligencia informal más acreditada del país, sindicaban a don Alejandro Grullón dirigiendo todo el concierto y tocando varios instrumentos de la orquesta. Habían dejado claro, que Don Alejandro siempre alegaba que “sólo me estoy defendiendo de la campaña contraria que me montan los de la competencia…” y actuaban sin piedad al respecto.

  • Usted no puede acusar al Popular así, sin pruebas. Yo tengo mis dudas que un banco de ese nivel esté encaminando acciones que le pueden hacer daño a ellos mismos. ¿O usted cree que el Popular no sería afectado también con una corrida bancaria? –Lois parecía escéptico.

  • Ah, usted duda de la malicia de esa gente. En todas las quiebras bancarias que ha habido en el país, el Banco Popular ha tenido una participación. Como a ellos les fue tan bien con la estrategia que usaron con Bancomercio, ahora pretenden repetirla –agregó Ramoncito tajante.

  • Eso es imposible Ramoncito. No te ofusques con esa premisa. ¿Cómo el Banco Popular va a propiciar una corrida bancaria, que se los puede llevar a ellos de por medio? –preguntó Hernani.

  • Muy fácil. Por favor Papi, dile a Frank que entre –Báez Figueroa se dirigió a su padre don Ramón Báez Romano, quien se paró de su asiento sin haber hablado todavía, y se fue a la sala privada de al lado. De allí regresó con el odontólogo Frank Cabral Calcagño, quien al parecer había seguido la conversación a la distancia y venía con una grabadora en las manos.

  • Hola Hernani, que tal don Lois... – saludó Cabral –. Señores, oigan esto, es una grabación de una conversación de altos ejecutivos del Banco Popular, dando instrucciones a algunos gerentes para que rieguen la voz de que Baninter está quebrado... escuchen esta cinta –la voz chillona del odontólogo cesó para escuchar con atención la conversación.

Lois parecía más afectado que Hernani, que ya estaba acostumbrado a oír esta clase de recursos del empresariado dominicano. Lois Malkún venía del extranjero después de trece años fuera y no tenía idea de cómo se movía la jungla político-empresarial del país. Ciertamente había evidencias de algún grado de conspiración de funcionarios del Banco Popular. Esto hizo recordar a los presentes las cintas que Nene Ureña, del quebrado Banco del Comercio, había entregado al presidente Joaquín Balaguer, con idénticas evidencias. Aunque habían pasado casi siete años de ese hecho, las técnicas seguían siendo las mismas.

  • Bueno, déjenme llamar a don Alejandro, para ver cómo podemos solucionar esto y detener todo este daño –solicitó Malkún.

El Secretario de Finanzas logró que don Alejandro se pusiera casi seguido al teléfono. De hecho, era muy fácil. Quien había pedido alarmado al ministro de finanzas que hiciera algo por la situación, había sido el mismo presidente del Banco Popular, por las informaciones que habían recibido “sus fuentes de inteligencia”. Don Alejandro había tenido informaciones de la campaña que estaba preparando el Listín Diario y había corrido hacia las autoridades, encontrando sólo al licenciado José Lois Malkún disponible para la misión. Sí, estaba a la expectativa y esperando la llamada.

  • Don Alejandro, es Lois Malkún, tengo que hablar urgentemente con usted. ¿Dónde está usted ahora? –preguntó el funcionario público.

  • Estoy en mi villa en Casa de Campo. Puede usted venir para acá, si lo desea –le invitó don Alejandro.

  • Claro, con mucho gusto. Hernani y yo estaremos ahí en unos minutos –le respondió.

Salir de la Marina de Casa de Campo hasta la villa de don Alejandro no tomó mucho tiempo, a los diez minutos estaban entrando a la enorme casa de recreo, que en el caso del presidente del Grupo Popular, era prácticamente su primera vivienda, por el tiempo que pasaba en ella. Ya en la casa, la conversación fue directa.

  • Don Alejandro, la gente de Baninter tienen grabaciones con funcionarios del Banco Popular haciendo campaña de descrédito en contra de ellos. Eso ha molestado mucho a Ramoncito, porque entiende que entre bancos del sistema es muy desleal este tipo de práctica. Necesitamos tomar algunas medidas para evitar eso –dijo Lois a modo de introducción. Como todos tenían conocimiento de la misión y de qué se trataba el tema de esa mañana, no hubo que dar muchos rodeos.

  • Bueno, para mí resulta difícil de creer. ¿Cómo vamos nosotros a propiciar una campaña contra un banco, cuando corremos el riesgo de quebrar nosotros también. Ahora bien, es difícil controlar a miles de empleados y funcionarios que tenemos, y el hecho de que alguno haya sido grabado en esas acciones no quiere decir de ninguna manera que el banco, como institución sea responsable. Nosotros mismos hemos sido víctimas de esas campañas sucias y no podríamos propiciarlas ni apoyarlas –dijo el veterano banquero.

  • El hecho es que son reales. Tenemos las cintas y se escucha muy claro a los empleados del Banco Popular, quienes parece que han estado realizando esas acciones inadecuadas. Pero ahora de lo que se trata es de buscar soluciones. Hay que parar eso de inmediato, para bien de toda la banca y del país –Era el ministro encargado de la Oficina Supervisora de Obras del Estado, el que hablaba.

  • Nosotros estamos de acuerdo en buscar las soluciones que sean necesarias y además, si hay alguien dentro del grupo que se esté prestando a esas campañas sucias, yo les prometo que pararemos eso de golpe y no se volverá a repetir –se comprometió don Alejandro.

  • Eso sería una gran iniciativa – dijo Lois Malkún – ¿Por qué no se reúne usted con Ramoncito y llegan a algún entendimiento. Eso puede bajar las tensiones y buscar soluciones comunes para los problemas de la banca –sugirió Lois.

  • Eso sería una buena idea, pero yo ya no estoy en la parte operativa del banco, eso lo maneja Manuel Alejandro, déjeme llamarlo para que invite a Ramoncito a almorzar mañana al mediodía y discutan cualquier solución, que va a contar con mi aprobación desde ahora –terminando de hablar, don Alejandro llamó a su hijo y éste estuvo de acuerdo en almorzar con su colega de Baninter.

Lois hizo lo propio con Ramoncito, quien aceptó a medias hacer esa reunión al mediodía del lunes 30 de septiembre de 2002, para ver cómo encaminaban un proceso de armonía entre las dos instituciones. Hernani Salazar y José Lois Malkún regresaron hasta la Villa del Faro, donde les esperaba Báez Figueroa.

  • Hemos acordado esa reunión entre ustedes, para que ahí con mucha propiedad le exprese sus quejas y busquen la armonía que conviene a todo el sistema financiero –le dijo Lois, apenas se hubo sentado.

  • No tengo problemas, ellos son los que están agrediéndome y yo sólo iba a reaccionar, a defenderme –dijo Ramoncito.

  • Sí, pero en esa defensa te ibas a suicidar. La banca está en un momento delicado y cualquier exabrupto puede hacerle daño a todos –expresó Hernani.

  • Necesito que llame a su gente del Listín y les diga que no pueden publicar nada comprometedor. Que necesitamos calmar a los depositantes, no alterarlos –sugirió Lois.

  • Ok, vamos a llamar, pero además, usted debe irse de inmediato allá para que Miguel Franjul le haga una entrevista, para publicarla en la primera página de mañana y usted hable sobre la solidez de toda la banca, incluyendo Baninter –solicitó Báez Figueroa a cambio.

  • No hay ningún problema. Ahora mismo nos vamos allá y yo hago esas declaraciones. Es importante aquietar a los depositantes.

  • Hernani, hay algo que te quiero pedir y sé que tú puedes lograrlo. Nuestra gran preocupación en todo este proceso es que tenemos al árbitro en contra. Yo necesito que convenzas a Hipólito de sacar a Frank Guerrero del Banco Central. Mientras ese hombre esté ahí yo no tendré sosiego –aseguró Ramoncito.

  • Tú sabes muy bien que lo que tú le pides al Presidente, él te complace. Yo hablaré con Hipólito desde que venga. ¿Tú tienes a alguien en especial? –le preguntó Hernani.

  • No, pero puede ser don Lois Malkún o Félix Calvo. A pesar de ser la primera vez que hablo directamente con Malkún, pero me parece una persona seria y honorable. Yo le voy a pedir a Hipólito que lo nombre –afirmó Ramoncito.

  • Es un buen candidato. Te aseguro que es serio y muy leal –corroboró Hernani. Ninguno de los tres, mucho menos Ramoncito, tenían idea de los hechos que se desencadenarían a partir de esa reunión, ni de quién sería el hombre que destruiría la vida del banquero.























1   ...   8   9   10   11   12   13   14   15   ...   22

Similar:

Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas iconMapa del pensamiento contemporáneo
El libro de Freddy Quezada, El Pensamiento Contemporáneo, es un singular esfuerzo de presentación, y yo diría de ordenamiento, aunque...
Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas iconInforme sobre las posibilidades de trabajar en el extranjero
Países con el paro más bajo en Europa y el mundo y las necesidades de sus mercados laborales
Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas iconProgama de las naciones unidas para el desarrollo
Instrucciones: Por favor, conteste a todas las preguntas de forma clara y completa. Escriba a máquina o a mano en letra de imprenta...
Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas icon1-resumen catálogo de cuentas
El departamento de Contabilidad es el sitio donde se concentran todas las operaciones realizadas en los distintos departamentos de...
Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas iconNivel:  
Asimismo, si usted no tiene un lugar de residencia fijo, debe presentarse personalmente ante el alguacil del condado en el que esté...
Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas iconEscuela técnica superior de ingeniería de telecomunicación universidad politécnica de cartagena
El proyecto consiste en realizar un estudio de las posibilidades que ofrece la
Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas iconTutela judicial efectiva: derecho a un proceso con todas
Este texto fue entregado a principios de diciembre de 2008 por lo que todas las referencias normativas
Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas iconUniversidad del azuay
El presente documento intenta ser una guía de aprendizaje eficiente, sencilla y práctica, apegada a las posibilidades del lenguaje...
Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas iconCondiciones generales aplicables a todas las secciones
Las presentes Condiciones Generales son comunes a todas las Secciones de Cobertura que este seguro incluye


Descargar 2.15 Mb.