Página principal



Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas

Descargar 2.15 Mb.

Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas





Descargar 2.15 Mb.
Página6/22
Fecha de conversión05.08.2018
Tamaño2.15 Mb.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   22
  • De eso se trata, señor Presidente, de evitar que usted sea salpicado por un escándalo. Tienen todos los datos de empresas de vigilancia y seguridad y tiendas de calzados en Miami, en las cuales se pasan vouchers con consumos supuestos y es para cobrar el dinero en efectivo. Ya los norteamericanos están investigando y amenazando por la violación de la Ley de Lavado, y eso me preocupa.

  • A mí no. Ellos no tienen por qué amenazarme. Yo soy un hombre muy transparente y no quiero ningún problema con esa tarjeta –Hipólito Mejía no alcanzaba a ver la magnitud del escándalo que podría ocurrir.

    El solo hecho de que un Jefe de Estado acepte, sin tener que pagar, una tarjeta de crédito sin límites de un banco privado, representa una falta de ética que haría renunciar al presidente de cualquier país del mundo. Si un escándalo como ese explotara en la prensa, las repercusiones en la figura de Hipólito serían destructivas. Aunque el mandatario había dicho en más de cincuenta oportunidades que no aceptaría la reelección presidencial, todas sus tropas estaban proclamándolo como candidato para el 2004 y él no hacía nada para detenerlos. La implicación en un acto de corrupción de esta naturaleza podría hacerle mucho daño a la imagen del gobierno.

    • Señor Presidente, el coronel Pepe Goico puede estar haciendo mal uso de estas tarjetas sin su consentimiento. Es casi seguro que esas compras las ha realizado él, o se han hecho con su anuencia.

    • Yo no creo que Pepe sea loco de meterme en un berenjenal así. El ni es loco ni se come su mierda –el presidente lucía incómodo con la situación.

    Sin embargo a Báez Figueroa le había molestado saber que el Jefe de Estado ya había sido advertido por el embajador de Estados Unidos, Hans Hertell y ni siquiera lo había llamado para comunicárselo. En un caso como éste, debieron estar en contacto para actuar como un equipo.

    • Hipólito, tengo que hacer algo, tengo que someter a Pepe Goico a la justicia, para que los Estados Unidos sepan que ni usted ni el banco están involucrados en el uso deshonesto de esa facilidad –le expresó Ramoncito.

    • Coño, si tú sacas esa vaina al aire me vas a hacer mucho daño político, pero haz lo que tú quieras, tú eres que sabes... –el presidente empezó a perder los estribos.

    • Pero Hipólito, el banco no se puede quedar con los brazos cruzados. La embajada va a creer que somos responsables y nos pueden procesar por lavado. Además de la estocada mortal que sería para un banco una condena de esa naturaleza, nos cancelarían la visa norteamericana y nos procesarían por delitos federales –Báez Figueroa quería razonar con el mandatario.

    • General, llámeme a Soto Jiménez, para que le busquemos una salida a este maldito problema –Díaz Morfa empezó a marcar el teléfono del jefe de las Fuerzas Armadas... luego de varios intentos, lo localizó entrando a la comunidad de Constanza. El presidente le dio instrucciones para que se reunieran al otro día en su casa de La Julia. Todos se pusieron de acuerdo.

    • Bueno, es necesario que tú le hagas una carta denuncia a Soto, para que investigue todas estas mierdas y nos reunimos en mi casa mañana domingo a las 4:00 de la tarde –Mejía daba por concluido el conversatorio.

    A la reunión de la casa del Presidente se presentaron todos a tiempo. Hipólito era enfermo con la puntualidad y recriminaba con fuerza a quienes llegaban tarde, sobre todo si eran empleados suyos. El último en llegar fue precisamente Báez Figueroa, que no era militar ni nada parecido. Su vehículo dobló en la avenida Abraham Lincoln hacia el Este, como si fuera a dirigirse hacia la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) pero en la primera esquina hizo un giro hacia la izquierda y de inmediato entró en el parqueo reservado para las viviendas que componían el exclusivo residencial donde vivía el Presidente de la República, don Hipólito Mejía Domínguez, en el sector La Julia de la capital. El Rolex de Ramoncito marcaba exactamente las 4:08 minutos de ese domingo 22 de septiembre. Al desmontarse de su vehículo y acercarse a la puerta de entrada de la casa de dos niveles, el banquero llevaba el corazón en las manos. Iba acompañado de su amigo Juancho López. En su encuentro el día anterior, percibió mucho disgusto en la actitud del Presidente. Era como si le incomodara que se le tratara el tema. Parecía inconcebible que no quisiera que se abordara un caso tan delicado y que le tocaba muy de cerca. ¿Sería que en realidad el enviado norteamericano tenía razón y el Presidente no estaba siendo engañado, sino que se hacía de la vista gorda? No podía creer que Hipólito autorizara este tipo de vagabunderías. Pero su actitud de la víspera le había dejado lleno de dudas.

    En la sala el ambiente era tenso y cargado. El teniente general Soto Jiménez, se mostraba adusto, con cara de pocos amigos. Lo mismo acontecía con el rostro de machete del Jefe del Estado Mayor de Ejército Nacional, mayor general Carlos Díaz Morfa. El Presidente se encontraba en sus habitaciones. De inmediato fue avisado de la llegada del banquero y estuvo en pocos minutos presto para la reunión. Las facciones de Mejía tampoco eran las mismas de siempre. Si se hacía un concurso de adustez habría que recurrir al foto-finish para determinar quien podría ser el ganador.

    • ¿Qué hay Ramoncito? –fueron las únicas palabras del presidente al estrecharle la mano. Por lo visto ya había saludado a los demás. La actitud seca y distante le presagiaba una tempestad.

    Ramoncito conocía a Hipólito Mejía desde jovencito. Cuando su padre, don Ramón Báez Romano fue ministro de Industria y Comercio, en el gobierno de don Antonio Guzmán Fernández de 1978, ya hacía varios años que conocía a Hipólito, cuando se desempeñaba Secretario de Estado de Agricultura del mismo gobierno. Don Ramón Báez Romano era un hombre muy cercano al líder del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) doctor José Francisco Peña Gómez y se podría decir que Hipólito había entrado a esa organización política contando con la protección y un cariño muy especial de Peña Gómez. Eso unió mucho al señor Báez Romano con el actual presidente de la República. Hacía 24 años de esa historia. Ramoncito estaba en la plena juventud, en sus veinte y tantos años. Desde que Mejía asumió la candidatura de su partido, el Baninter le había dado un apoyo entusiasta y sincero. Los vínculos eran muy fuertes, casi filiales, y el banco en realidad se las había jugado para ayudarlo a llegar al poder, e incluso, sin estar de acuerdo en el fondo con sus nuevas aspiraciones, se podría decir que Baninter apostó para que fuera modificada la Constitución y se aprobara la reelección en dos períodos consecutivos. Sin ser parte de su agenda, Báez Figueroa había invertido mucho dinero en esa empresa política e Hipólito lo sabía muy bien. En las pasadas elecciones congresuales y municipales, el banco había funcionado prácticamente como una caja chica del Proyecto Presidencial Hipólito (PPH) aunque en muchas comunidades las preferencias personales de Ramoncito estaban con candidatos de la oposición.

    Las pruebas de este apoyo las graficó el senador Yayo Matías de Mao, cuando reveló en una entrevista televisiva, que le faltaban seis millones para terminar la campaña y se los pidió a Hipólito Mejía, quien a su vez mandó donde Ramoncito. Éste terminó donándole tres millones. Pero ahora necesitaba con urgencia el apoyo del presidente y recibía la distancia y la hostilidad como respuesta y el posible enojo por su actitud de defender el patrimonio del banco y en cierta forma, la imagen misma del Presidente.

    Se acomodaron todos, menos Juancho López, en la pequeña salita que está en la esquina del comedor de la casa.

    • Soto, ¿te explicó Ramoncito el embrollo ése de la tarjeta de Pepe? –preguntó sin muchos rodeos el Presidente.

    • Si señor Presidente. Hemos hablado al respecto. Pero dice Ramoncito que esa tarjeta la ha dado como un gesto de cortesía para cubrir sus gastos de viajes al extranjero y otros compromisos locales. Eso es muy delicado, señor Presidente, porque si esa información sale a los medios, le hará mucho daño a su figura –aconsejó el Jefe de las Fuerzas Armadas.

    • A mi coño, que no me echen ese muerto, que yo no voy a cargar con vagabunderías de nadie –no había que ser adivino para reconocer el grado de enojo que mostraba Mejía en la reunión.

    • Aunque usted no quiera, Presidente, los consumos de los que estamos hablando son escandalosos y extravagantes. Se ha comprado casas, apartamentos, yates, e incluso el avión que usted usa con la Avanzada Militar fue adquirido con su tarjeta de crédito sin usted tener conocimiento de esos hechos. Eso es muy delicado Presidente –Soto Jiménez parecía realmente preocupado al hablar.

    • Bueno, pero tampoco hay que exagerar con esto. Que un presidente se compre un avión no es una cosa del otro mundo –intervino el Jefe del Ejército, mayor general Díaz Morfa.

    • No sería una cosa del otro mundo si en realidad la compra la hubiese hecho el Presidente y el avión estuviera al servicio del Estado –interrumpió Ramón Báez Figueroa.

    • Hasta para el Presidente es delicado que hubiese comprado un avión, un yate y un helicóptero con una tarjeta de cortesía de un banco. Nadie podría ver bien esos gastos excesivos, sobre todo, porque viola la ética en el ejercicio del Poder y el Presidente se ha cuidado mucho de mantener su nombre limpio –explicaba el Jefe de las Fuerzas Armadas con la finalidad de persuadir al mandatario sobre los riesgos de estos hechos.

    • Soto, yo entiendo que tú lo tomas con muchos pruritos. No creo que la cosa sea tan grave como se quiere plantear. Más bien yo lo que pienso es que Ramoncito quiere alguna ayuda del Presidente, por los problemas que tiene el banco y está usando este hecho para lograr arrinconarlo –Díaz Morfa iba tirando al cuello del banquero y quería desautorizar a su jefe inmediato, el teniente general Soto Jiménez.

    • A mi no me interesan los problemas que tenga o no tenga un banco determinado. Aquí de lo que se trata es de unos actos criminales vergonzosos, por los cuales se nos está llamando la atención desde Estados Unidos sobre algunas actividades extrañas en naves que se suponen que son del Jefe del Estado y eso debe preocuparnos –replicó Soto Jiménez.

    • Bueno, los yanquis a mí que no me vengan con vainas y que averigüen bien sus asuntos, porque no me van a meter miedo con su maldita visa –Hipólito Mejía seguía enfurecido. Estaba muy sorprendido con los documentos que le estaban mostrando.

    • Señor Presidente, el culpable de que todo esto pase es precisamente el general Díaz Morfa que ha revestido al señor Pepe Goico de un poder extraordinario y éste se cree por encima de todo el mundo y por el apoyo que ustedes le han dado, no respeta la jerarquía en las Fuerzas Armadas –Soto Jiménez se estaba jugando todas las cartas. Sabía que el Presidente estaba muy molesto. No entendía por qué, y este no era el mejor momento para encresparlo y ponerlo contra la espada y la pared; pero no podía seguir tolerando tanta irresponsabilidad.

    • El coronel Pepe Goico es un hombre de confianza del Presidente... Por lo menos es absolutamente leal –casi vociferó Díaz Morfa, con una ligera insinuación en contra de su superior jerárquico.

    • Si lealtad es servilismo, yo tengo mis reservas. Esos que son perritos falderos de uno hoy, mañana son los primeros que andan lamiéndole los zapatos al jefe de turno –el lance entre los dos altos oficiales, frente al Presidente de la República, era tenso.

    • Presidente, como Pepe es de nuestra rama, yo voy a ordenar que el general del Ejército Molina Rodríguez investigue la denuncia y dentro de unos días nos dé un informe.

    • Excúseme general pero eso es una vagabundería suya. El general Molina Rodríguez es un cachanchán de usted y de Pepe y no va a investigar nada. Este es un caso que ha sido puesto a cargo de las Fuerzas Armadas por instrucciones del señor Presidente y no es correcto que la investigación esté en manos de la institución a la que pertenece el coronel Goico, eso se prestaría a malas interpretaciones.

    • Soto, deja que Díaz Morfa investigue esa vaina y que me den un informe lo antes posible –pidió el Presidente.

    • Señor presidente, usted debe entender lo grave de este asunto. El general Díaz Morfa no va a ser imparcial porque Pepe es un hombre de su confianza. Lo va a proteger y eso le hará mucho daño a usted. El general Díaz Morfa no es ajeno al problema, él es parte del problema. Es importante tomar en cuenta que los americanos están muy pendientes de esta violación y ya lo han hecho saber. No podemos cometer una chapucería de investigación, porque la sociedad se dará cuenta y tendremos una situación muy enojosa para usted señor presidente –Soto Jiménez intentaba hacer entrar en razón a Hipólito Mejía, que notablemente estaba a favor del Jefe del Ejército.

    • Señor Presidente, usted sabe que yo y mi padre le tenemos un aprecio de hermano y usted es parte de nuestra familia. El interés nuestro es que este tema se aclare correctamente y con transparencia, pero en realidad estamos cuidando su figura y su imagen. Usted sabe bien cómo nos la hemos jugado por usted y ahora no puede ordenar una investigación que no sea creíble.

    • ¿Tú sabes lo que te conviene a ti, Ramoncito? Dejar esa vaina así. Haz las paces con Pepe, pónganse de acuerdo y olvídate de eso, que te vas a joder. Ya la gente está sacando una buena cantidad de dinero de tu banco y esos escándalos te hacen más daño –el presidente se expresaba aún con mucho enojo, pero intentando convencer al presidente del Baninter que se retirara del caso y que dejara todos esos hechos sin investigar. La amenaza no pudo ser más clara.

    • Señor Presidente ¿cómo se le ocurre que dejemos eso así? Pero es a usted que todo esto le hace más daño. Esto hay que investigarlo hasta las últimas consecuencias, para bien del banco, de su imagen y para bien del país.

    • Lo que tú no puedes venirme a chantajear con esa vaina de Pepe porque te están sacando el dinero del banco. Resuelve tus problemas –Hipólito seguía empecinado en aplicar el borrón y cuenta nueva.

    Ramoncito recordó con dolor las palabras del enviado de la embajada ¿Usted está seguro que están traicionando al presidente?... ahora las cosas parecían mas claras. Hipólito siguió con su encolerizado discurso:

  • 1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   22

    Similar:

    Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas iconMapa del pensamiento contemporáneo
    El libro de Freddy Quezada, El Pensamiento Contemporáneo, es un singular esfuerzo de presentación, y yo diría de ordenamiento, aunque...
    Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas iconInforme sobre las posibilidades de trabajar en el extranjero
    Países con el paro más bajo en Europa y el mundo y las necesidades de sus mercados laborales
    Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas iconProgama de las naciones unidas para el desarrollo
    Instrucciones: Por favor, conteste a todas las preguntas de forma clara y completa. Escriba a máquina o a mano en letra de imprenta...
    Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas icon1-resumen catálogo de cuentas
    El departamento de Contabilidad es el sitio donde se concentran todas las operaciones realizadas en los distintos departamentos de...
    Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas iconTutela judicial efectiva: derecho a un proceso con todas
    Este texto fue entregado a principios de diciembre de 2008 por lo que todas las referencias normativas
    Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas iconEscuela técnica superior de ingeniería de telecomunicación universidad politécnica de cartagena
    El proyecto consiste en realizar un estudio de las posibilidades que ofrece la
    Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas iconUniversidad del azuay
    El presente documento intenta ser una guía de aprendizaje eficiente, sencilla y práctica, apegada a las posibilidades del lenguaje...
    Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas iconDispositivos
    Conocer las posibilidades que nos ofrecen la tecnología actual de síntesis de voz y cómo se pueden utilizar en el diseño de un sistema...
    Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas iconDepartamento de Operaciones Bomberiles. Área de Proyectos. Fondos para Financiamiento
    El objetivo del presente documento es entregar información asociado a las posibilidades de
    Todas las Posibilidades Freddy Aguasvivas iconClustering de Alta Disponibilidad bajo gnu/Linux
    Este trabajo explora las distintas posibilidades que nos ofrece hoy en día el mundo del


    Descargar 2.15 Mb.